Migración
Propuesta Liberal de Migración para la República Dominicana
Nuestra posición
La migración no es un problema que se resuelve con muros ni con puertas abiertas sin control. Es un fenómeno humano que exige reglas claras, procesos accesibles y consecuencias reales para quien las incumple. El estado actual — donde la informalidad es la norma, los migrantes viven en la sombra y el Estado cobra en silencio — no protege a nadie. Ni al migrante, ni al ciudadano dominicano.
República Libre propone un sistema migratorio ordenado, humano y funcional, basado en tres niveles de estadía con derechos y responsabilidades progresivos.

Los tres niveles de estadía
Nivel 1 — Estadía temporal (hasta 1 año)
La estadía temporal es el punto de entrada formal al sistema migratorio dominicano. No es una extensión de una visa de turista. Quien ingresa al país como turista y desea transitar hacia una estadía temporal deberá iniciar el proceso desde cero, y su solicitud no será admisible sin el pago previo de una multa administrativa por haber alterado el propósito de su entrada original.
El proceso podrá realizarse completamente en línea o de forma presencial en cualquier consulado o embajada dominicana en el exterior. El tiempo de respuesta esperado es de dos semanas, sin poder exceder un mes. El incumplimiento de este plazo por parte del funcionario responsable acarreará penalidad administrativa. Si la información es fácil de verificar y el gobierno del país de origen del solicitante coopera activamente en el proceso, la respuesta podrá llegar antes.
Requisitos según perfil del solicitante:
Para el trabajador contratado: contrato laboral firmado con una empresa legalmente constituida en el país, más seguro médico básico contratado previamente a su entrada. Las compañías de seguros habilitarán un portal completamente en línea para este fin.
Para el trabajador independiente o profesional que llega por cuenta propia: demostración de recursos económicos suficientes para sostenerse sin depender del Estado, equivalentes a cuatro meses de la canasta básica del tercer quintil según el reporte más reciente del Banco Central de la República Dominicana, más seguro médico básico contratado antes de entrar al país.
Para el empresario o explorador de oportunidades de inversión: carta de intención con los datos de su empresa o estados de cuenta personales de los últimos cuatro meses. Este será el único requisito económico exigido a quien llega a evaluar inversiones o tiene una empresa con planes de operar en el país, más el seguro médico básico obligatorio.
En todos los casos: ausencia de antecedentes penales verificables.
Derechos: trabajar formalmente, acceder a servicios de salud de emergencia y movilizarse libremente dentro del territorio.
Límites: sin acceso a subsidios del Estado, sin derecho a voto, sin beneficios sociales permanentes.
Nivel 2 — Residencia (hasta 10 años)
La residencia es el reconocimiento formal de que una persona ha decidido construir su vida en la República Dominicana y ha demostrado que puede hacerlo de manera responsable. Existen tres rutas de acceso según el perfil del solicitante.
Ruta A — Trabajador contratado en estadía temporal
El trabajador que ingresó bajo contrato laboral podrá aplicar a la residencia a partir de la segunda renovación de su estadía temporal, sin necesidad de completar los diez años, siempre que demuestre:
Haber honrado sus obligaciones ante la Dirección General de Impuestos Internos (DGII) durante su permanencia en el país. Estar al día con la seguridad social en sus tres componentes: seguro médico, AFP y seguro de riesgos laborales. Haber convivido de forma pacífica en el país, sin infracciones migratorias ni antecedentes penales durante su estadía. Presentar un contrato de alquiler vigente de duración mínima de dos años como evidencia de arraigo territorial.
El cumplimiento de estas condiciones habilitará al solicitante para pagar el impuesto de aplicación correspondiente y formalizar su residencia.
Ruta B — Solicitante directo de residencia
Quien desee aplicar directamente a la residencia sin haber pasado por la estadía temporal deberá demostrar simultáneamente: estar en proceso formal de adquisición de una vivienda en el sector inmobiliario dominicano cuyo valor sea superior al umbral de vivienda económica reportado por el Ministerio de la Vivienda y Edificaciones, y acreditar una fuente estable de ingresos durante al menos un año, tomando como referencia mínima la canasta básica del tercer quintil reportada por el Banco Central de la República Dominicana.
Ruta C — Empresario con presencia en el país
El empresario extranjero que desee obtener residencia deberá demostrar que su empresa ha operado de forma continua y formal en el territorio dominicano durante el período requerido, cumpliendo con todas sus obligaciones tributarias y laborales. Para los familiares que desee traer al país, deberá garantizar cobertura de seguro médico para cada uno de ellos como condición previa a su entrada.
Derechos en todos los casos: residencia legal plena y acceso a servicios del Estado.
Límites en todos los casos: sin derecho a voto, sin acceso a cargos públicos.
Nivel 3 — Ciudadanía
La ciudadanía es el vínculo más profundo entre una persona y una nación. No se otorga por tiempo acumulado solamente — se gana. Existen dos rutas para obtenerla.
Ruta A — Ciudadanía por integración
Para quienes han completado su período de residencia y desean dar el paso final hacia la ciudadanía plena.
Requisitos: haber completado el período de residencia sin infracciones migratorias ni penales, dominio del español, conocimiento demostrado de la Constitución y la historia dominicana, contribución fiscal comprobable durante al menos cinco años consecutivos, y renuncia expresa a cualquier lealtad política o militar con otro Estado.
Derechos: ciudadanía plena con todos los derechos civiles y políticos.
Ruta B — Ciudadanía exprés empresarial
La República Dominicana debe ser un destino atractivo para el capital y el talento de alto impacto. Por ello, República Libre propone una vía acelerada de ciudadanía para empresarios extranjeros que representen un aporte económico significativo y demostrable al país.
Podrá aplicar a esta ruta el empresario extranjero que cumpla con al menos una de las siguientes condiciones: demostrar solvencia patrimonial documentada superior a cien millones de dólares americanos, o demostrar que se encuentra en proceso formal de invertir al menos cincuenta millones de dólares americanos en la economía dominicana en un plazo no mayor a dos años, con planes de inversión verificables.
Adicionalmente, tanto el solicitante como todos los familiares que le acompañarán deberán presentar constancia de ausencia de antecedentes penales en todos los países donde hayan residido, y acreditar la contratación de un seguro médico internacional vigente para cada miembro del núcleo familiar que ingresará al país.
El proceso de ciudadanía exprés no podrá durar más de un mes. El funcionario responsable que incumpla este plazo sin justificación documentada incurrirá en penalidad administrativa.
Derechos: ciudadanía plena con todos los derechos civiles y políticos desde el momento de su otorgamiento.
Sobre la migración irregular
República Libre no contempla procesos de regularización para quienes se encuentren en el país en situación migratoria irregular. La regularización encubierta premia la informalidad y desincentiva a quienes siguieron las reglas. La solución no es legalizar lo que ya está mal — es ordenar el sistema para que quien quiera estar en el país tenga una vía clara, accesible y digna por donde entrar.
A quienes se encuentren actualmente en situación irregular se les otorgará un período de salida voluntaria de siete meses, durante el cual podrán abandonar el territorio nacional e iniciar su proceso migratorio desde el exterior conforme a las reglas establecidas.
Vencido ese plazo, se aplicarán las siguientes consecuencias:
Multa económica al individuo infractor, calculada en función del tiempo de permanencia irregular, con un rango que va desde un salario mínimo hasta cincuenta salarios mínimos. La misma escala de multas aplicará a cualquier empresa que haya incurrido en complicidad con la infracción migratoria. Retiro ordenado del territorio nacional. En caso de que el individuo retirado no haya pagado la multa impuesta, no podrá iniciar ningún proceso ordinario de entrada al país hasta tanto salde esa deuda con el Estado dominicano.
Sobre la corrupción migratoria
Todo funcionario migratorio que sea demostrado haber facilitado violaciones a la ley migratoria, ya sea por acción directa, por omisión deliberada o por solicitud o aceptación de sobornos, enfrentará las siguientes consecuencias de forma acumulativa e irrenunciable: destitución inmediata de su cargo, multa personal calculada como múltiplo del salario mínimo proporcional a la magnitud de la infracción, y apertura de proceso penal en su contra. Las violaciones de carácter grave tendrán una pena de hasta diez años de prisión.
Sobre el asilo humanitario
El asilo humanitario es una expresión de la solidaridad más básica entre seres humanos — proteger a quien genuinamente no tiene otro lugar donde estar seguro. República Libre lo reconoce como un derecho serio, y precisamente por eso propone un marco que lo haga funcionar de verdad, sin que sea utilizado como vía alternativa de migración económica ni como instrumento de presión política.
El documento anual de criterios de asilo
El primero de enero de cada año, el Ministerio de Relaciones Exteriores publicará un documento oficial en el que el gobierno dominicano establecerá su posición sobre la situación humanitaria global. Este documento, elaborado con base en la información disponible del año anterior, identificará las situaciones personales y nacionales que el Estado dominicano reconoce como causas válidas para solicitar asilo humanitario en el país.
Este documento será la referencia vinculante para evaluar todas las solicitudes recibidas durante ese año. Será revisado y actualizado anualmente para reflejar la realidad cambiante del mundo, sin compromisos automáticos ni permanentes con situaciones que hayan mejorado o cambiado.
Criterios de prioridad
República Libre establece que el asilo humanitario debe proteger primero a los más vulnerables. En consecuencia, tendrán prioridad de evaluación y acceso expedito al proceso las siguientes personas: mujeres solteras menores de 25 años que provengan de situaciones reconocidas en el documento anual, y madres menores de 30 años junto a sus hijos que no superen los cinco años de edad, provenientes de las mismas situaciones reconocidas.
Los casos que no encajen dentro de estos perfiles prioritarios serán evaluados caso por caso. El plazo de evaluación para estos casos podrá extenderse más allá de siete meses, en función de la complejidad de la situación y la disponibilidad de información verificable.
Dónde y cómo aplicar
La solicitud de asilo humanitario deberá realizarse exclusivamente desde el exterior del territorio dominicano, a través de las embajadas y consulados de la República Dominicana en el mundo, o mediante los canales especiales que el Ministerio de Relaciones Exteriores habilite para situaciones de emergencia.
Queda terminantemente prohibido solicitar asilo desde territorio nacional o en la línea de frontera terrestre o marítima del país, bajo cualquier circunstancia. Esta disposición es innegociable: el asilo se solicita antes de entrar, no después de haber entrado de forma irregular.
Duración y renovación
El asilo humanitario otorgado tendrá una duración de siete años. Al acercarse su vencimiento, el Estado dominicano evaluará la renovación tomando como referencia la última publicación del documento anual del Ministerio de Relaciones Exteriores. Si la situación que dio origen al asilo ha mejorado sustancialmente o ha desaparecido según la evaluación oficial, el asilo no será renovado automáticamente. Si la situación persiste y el solicitante ha convivido de forma pacífica en el país durante su estadía, podrá ser renovado por un período adicional bajo las mismas condiciones.
Lo que República Libre defiende en síntesis
Fronteras abiertas al que viene a aportar, con reglas claras que todos puedan entender y cumplir. Fronteras cerradas a la informalidad que explota, excluye y divide. Un sistema que trate al migrante como persona con derechos — y con responsabilidades.